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lunes, 18 de octubre de 2010

Un club llamado milagro

Intro

¿Qué, eh? ¿Ahora qué? ¿Quién era el listo que hablaba de actitud, eh? ¿Y el qué criticaba a Luís García? Vale, me la envaino.

Mallorca 0 - Espanyol 1

¿Cómo se transmite la sensación que tuvieron ayer miles de seguidores del Espanyol  mientras seguían el partido? Que digo miles, millones. Vamos a intentar ordenar los pensamientos, entenderlos e intentar transmitirlos incluso para seguidores de galácticos, pixaparfums y portavoces del PP.

1.- Este año conquistaremos el mundo.

2.- Penalty. No nos planteamos que lo sea o no. Nos importa un carajo. Nos han pitado un penalti a favor. Y sabíamos que iba a entrar. No había miedo a fallarlo, solo podía entrar.

¿te he dicho que te quiero?
3.- Expulsión. Un escalofrío recorre la espina dorsal. Solo se me ocurre otra imagen masculina para definir ese momento: nuestro sexo se retrae hasta desaparecer por completo, retráctil y acobardado, como introducido en bolsas de hielo.

4.- Ataque, ataque y ataque. Gozo sin límite. Sabemos que no le vamos a hacer un gol ni al arco iris, pero que sensación de plenitud.



5.- Defensa, defensa, defensa. Orden, repliegue, ayudas. Que sensación intelectual más agradable. Nos sentimos un equipo grande atrás.

Ensaimadas

No se de dónde viene esa enemistad por parte del Mallorca. Ni porque nos quieren tan mal. Algo habremos hecho, pero que al menos nos lo expliquen.

Esta historia me la contó otro perico. Es eso, un cuento. Hace unos años, en la penúltima jornada de Liga, nos jugábamos el descenso (vaya, que novedad). Al parecer, alguien le había prometido unos bombones a los jugadores del Mallorca, que no se jugaban nada. Ya saben ustedes, unos obsequios, unas fruslerías.

El caso es que la primera parte acabo con un 0-2. Al llegar al vestuario, parece que no habían llegado aún las golosinas. Y lo que es peor, no iban a llegar. Así que el chico que no tuvo feeling con Guardiola se enfadó, y con él sus compañeros, y el partido acabo 4-2. Luego lo resolvimos con el Murcia en casa, a Dios gracias.

Minutos musicales

Amigos, amigas, esto es lo que sentimos al acabar el partido. Vamos, que si veo a Pochettino lo abrazo y hasta le doy un beso.

lunes, 4 de octubre de 2010

Actitud

Real Sociedad 1- Espanyol 0

Es fascinante como el ser humano justifica y asume sus miedos y sus fracasos. No entendamos el fracaso de un modo negativo, no. Es algo así como no alcanzar los objetivos que el propio sujeto se marca como horizonte final.

Estos objetivos van ligados a la imagen que cada uno tiene de si mismo. Es decir, si el sujeto se percibe como el tío más guapo del mundo, léase Cristiano Ronaldo, no mojar el churro en cada discoteca de pueblo que visita se atribuye a su “ansiedad”. Tócate los huevos, ansiedad tienen los padres cuando no llegan a final de mes.

Si se percibe como un alma pura de belleza y bondad como sucede con los querubines metropolitanos, tan pagados de sí mismo, se atribuye a un error del sistema, a un defecto de la creación, una fractura del cosmos. No es que los demás estén ahí enfrente jugando a fútbol, no. Es que no estaban concentrados. Tocate los huevos x 2.

En cambio, nosotros, como seres superiores que somos, capaces de aplicarnos una autocrítica destructiva y sin concesiones, tenemos los santos eggs de decir que hicimos un buen partido (Luis García y Pochettino dixit)

Vamos a ver, vamos a ver. Hace un año, si exceptuamos la victoria de la pasada temporada en campo del Almería, que arrastramos una penosa racha en el mundo exterior. Parece que se debe a la mala suerte, al árbitro, a un rebote poco afortunado o a Forlín.

Claro, debe ser porqué jugamos de maravilla.

Ánimo, chaval
Seré breve. Hay una alarmante falta de actitud fuera de Cornellá que se arrastra durante 12 meses. Cierto es que tampoco es necesario rasgarse las vestiduras y ni gritar "!Es el Apocalipsis!", pero a ver si ponemos un poquito de ganas y desde el banquillo realizan su labor de levantar a la muchachada cuando andan espesos. Llevamos mucho tiempo así, muchas excusas y pocas soluciones. ¿O la realidad es que no hay banquillo con o sin lesionados?

La segunda parte contra el Osasuna y 10 jugadores ya debería haber hecho saltar las alarmas. No funciona el centro del campo. Duscher tiene una función específica y la hace bien, aunque el resto deja mucho que desear: Javi Marquéz no anda fino, Luis lleva un año para olvidar y Verdú puede llegar a enervarnos. Así que, ante esta perspectiva, solo nos queda confiar en la recuperación rápida de Dátolo que promete aportar al medio campo actitud y aptitud.

Las buenas noticias son dos: Victor Ruíz es nuestro gran central para muchos años y Álvaro puede hacer innecesario el fichaje de Sergio García. No esta mal, teniendo en cuenta que esta temporada sigue siendo de transición y aclimatación de los canteranos, que son muchos.