domingo, 19 de diciembre de 2010

Arriba los corasones!!!

Que domingo más domingo. No me pidan mucho hoy. Buscaba canciones que me ayudaran a describir esta extraña sensación, y llegó  Johnny Cash, interpretando un gran tema de Kris Kristofferson, Sunday morning coming down, para verbalizarlo:

On a sunday morning sidewalk,
i'm wishing, lord, that i was stoned.
'cause there's something in a sunday
that makes a body feel alone.

Espanyol 1 - FC Barcelona 5

Educación ante todo: A mis amigos culés, enhorabuena. Tenéis un gran equipo y un gran entrenador, disfrutadlo. Letal en todos los aspectos. Volveremos para vengarnos, no bajéis la guardia. A los memos de la afición contraria, que os den.

Al grano. ¿Que raro, no? En 20 minutos la grada se congeló, ayudada además por la temperatura ambiente. La fiesta mayor  que se respiraba en los alrededores se evaporó, aunque éramos muchos los que pensábamos que un gol nos volvería a meter en el partido. Incluso con el 1-3. Oigan, que tampoco era tan descabellado. Pero lo que no puede ser es imposible.

Nuestra defensa estuvo imprecisa aunque tal y como me comentó un gran culé, "la delantera del Barça hace parecer mala a cualquier defensa". Cualquier error o espacio libre de marcaje es leído con tal maligna precisión que acaba en oportunidad manifiesta de gol. Añadan ustedes lo bien que se lo montó el Pep incrustando a Busquets en medio de los centrales para permitir a Alves transitar por la banda con total libertad. Apa, se acabo hablar bien del Farsa, que ya tienen un imperio mediático para ello.

¿No se fueron ustedes satisfechos de su equipo? Aún con tan abultada derrota la sensación no era de alegría, lógico, peo si de satisfacción. Tenemos un estilo, lo mantenemos y damos todo lo que llevamos dentro, con mejor o peor fortuna. Gracias Pochettino y gracias chavales.
Vamos vamos que tenemos que ganar al Valencia
En fin, no tengo mucho más que decir. Que no es nuestra Liga. Esta claro. Pero venga, arriba los corasones, que lo nuestro pasa por Mestalla el próximo fin de semana, ¿no esta nada mal, no? ¿hubieran apostado por una primera vuelta así a principios de temporada? Aprendamos de Edwyn Collins y de como levantarse trás una caída. So much to learn, so much to do.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Viva Las Vegas

Ya lo sé, ya, el título es raro. Pero vean este video para entender el estado en el que nos encontramos:




Ruego disculpen este hiatus en el blog. No vamos a justificarnos, porqué eso solo lo hacen los cobardes y los culés. En todo caso, quiero compartir con ustedes el placer de disfrutar de la familia y la excitación por los días pasados en Minehead, asistiendo al Bowlie 2 y disfrutando del pop y de los amigos, que hay tiempo para todo. Hablando de familia, no se pierdan el comentario del final de este artículo.

Nota: Toda referencia a los culés como memos esta dirigida a aquellos seguidores del FC Barcelona que actúan como tales. Tengo la suerte de conocer a muchos de ellos y no son memos. Sabéis que os quiero. En todo caso, aún no habéis visto la luz.

Como deciamos ayer…

Pues nos fuimos de vacaciones con un sufrido triunfo ante el Sporting de Gijón (1-0), para enterarnos por sms en pleno concierto de The Vaselines de la derrota en el siempre difícil campo del Athletic Club. Bueno, todo esto ya sucedió y solo podemos decir que el equipo esta bien y seguimos en Champignons.

Nuevas liturgias para tiempos nuevos

A las puertas del partido contra los culés, los pericos renovamos nuestros votos de lealtad en una jornada festiva. Se respira excitación, alegría, pasión y esperanza.

Excitación: Andamos como locos. Nos llamamos por teléfono, quedamos para comer y disfrutar del ambiente, compramos entradas a amigos (algunos de ellos culés, porqué son amigos), consultamos horarios, le decimos a la familia qué no, qué el sábado no puede ser…Una locura.

Alegría: No hay ceños fruncidos, ni olor a azufre. Hay ganas de saludar a los compañeros de asiento, de mirarnos a las caras, de comentarlo todo. Diría que, a poco que nos empujen, abrazarnos.

Pasión: Ardemos en deseos de animar, de pisar el campo, de llegar a la localidad y comenzar a cantar el himno, sobretodo aquella parte que dice “ets l’orgull de l’esport/i de Catalunya glòria/jo t’estimo Apanyó!”, no porqué yo me crea estas cosas, que ya tengo una edad, sino por los sarpullidos que provoca en el establishment nacional. 

Esperanza: La hay, no nos vamos a engañar. Para mi gusto excesiva. Ojo que estos son buenos.

¿Sueñan los memos con goleadas eléctricas?

Pues sí. Es curioso que, a pesar de su cocktail de compasión y desprecio absoluto hacia nuestro club, nos hemos convertido en la última frontera que deben traspasar para alcanzar la perfección, algo así como los últimos minutos de 2001, una Odisea en el Espacio. Si es que son unos flipados.

Como dice Pochettino en voz alta (y todos lo reconocemos en la intimidad, no jodamos), este Barça es bueno, sino buenísimo. Aunque personalmente no me gusta ese estilo, hay momentos de perfección en los que solo nos queda trazar centenares de líneas imaginarias que siempre se dirigen a la portería contraria.

Delante, un equipo que, por fin, cree en si mismo. Con sus virtudes (excelente balance defensivo; esquema táctico interiorizado; rapidez en la salida del balón; paciencia) y sus defectos (falta de precisión; goles justos, aunque se está mejorando; alguna posición débil). No creo que la juventud del equipo deba incluirse en esta lista, en todo caso le añade un plus de ganas de comerse el mundo que suple la supuesta inmadurez.

¿Qué sucederá? Ay, mira, y yo que sé. Solo pido que salgamos del campo con la sensación de que los chavales lo han dado todo y más. Si nos ganan, a felicitarlos. Si empatamos, muy bien. Y si ganamos…vaya risas.

Hijo, un día todo esto será tuyo

¿Saben lo que siente un padre cuando lleva por primera vez a su hijo a “su” campo de fútbol? ¿Y sí el chaval, de cuatro años, se lo pasa bien? ¿Y si se aprende una estrofa del himno?

Esperen, que no hemos acabado. ¿Se imaginan el escalofrío que recorre mi espina dorsal cuando, sometido a las presiones familiares y sociales, el niño se reafirma y responde con un “qué no, que jo soc de l’Espanyol com el papa”? Ay Dios, si es que cuando dice “Osvaldo se la pasa a Lluís i gol de Lluís” hay que pasar la fregona por el suelo de las babas que deja el padre.

Cambien el nombre del equipo...esta es la sensación: