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viernes, 5 de noviembre de 2010

Confieso que he sido árbitro

Como nuestros millones de lectores saben, hace unos dias tuvimos un intercambio de opiniones maccacus y servidora alrededor de los árbitros. Como ex-árbitro en categorías de honor de fútbol-sala y persona objetiva a la vez que apasionada (no entiendo como no es del Espanyol), hemos creído pedagógico pedirle un artículo sobre el tema.

Los ánimos en Cornellà estuvieron un tanto exaltados, fruto del errático proceder de los trencillas. Así que tal vez es este el momento de hablar de ellos. Pregunta: ¿porqué a los árbitros se les conoce por sus dos apellidos y estos suelen ser curiosos?

YO, ÁRBITRO by maccacus

El señor Valderrama ha tenido la generosidad (y la temeridad) de invitarme a escribir un post sobre el mundo de los árbitros (en general). Y yo, como soy un poco desvergonzado, he aceptado.

Antes de empezar, YO CONFIESO que he sido árbitro de un deporte minoritario (pero menos) como es el Fútbol Sala.

Turienzo Álvarez
Entre mis amigos siempre surgía la pregunta: ¿por qué te hiciste árbitro? En mi caso la respuesta era sencilla: por dinero (ojo, no estoy afirmando que todos los árbitros se dediquen a eso por dinero). Era joven y era una forma relativamente fácil de conseguir algo de dinero para las salidas (cine, copas) de los fines de semana. Desconozco como funciona en otros deportes, pero en el caso del Fútbol Sala, uno empieza como “mesa” (ya saben, el que lleva el control del tiempo, faltas, etc.) y, poco a poco, va subiendo (empieza pitando partidos de niños y acaba, …  acaba donde puede).

Bueno, después de este rollo, voy a intentar tocar algunos temas típico-tópicos del mundo del arbitraje.

Undiano Mallenco y los culés llorones
1.- Los árbitros se cagan
Yo creo que es INTOLERABLE que un árbitro se acojone en un partido de Primera División. Sí, lo sé, hay 40, 50, 60, 100.000 energúmenos (o garrulos, o cafres, o …) gritando, pero, coño, que hay una protección que impide que pueda pasarte nada. Como mucho, pueden lanzarte una mandarina (hola, Brito) o un mechero, pero poca cosa más. Es mucho más lógico cagarte en un campo de 3ª Regional. ¿Cómo dice usted? Pero si en esos campos, muchas veces no hay más de 50 o 60 personas. Joder, pues por eso, 50 o 60 contra uno (el árbitro), no hay color; paliza asegurada.

2.-Los árbitros van a por nosotros
JA JA JA !!! Ésta es, sin duda, la mejor. Yo la he oído (como árbitro, como jugador y como aficionado) muchísimas veces y, la verdad, me produce hilaridad. Pero a ver, mentecato, ¿tú crees que a mí me importa lo más mínimo que gane el partido el “Power of love” o el “Lesbianos United” (por poner dos nombres inventados a la vez que ridículos)? Por favor, un poco de seriedad.  Aquí me estoy refiriendo, evidentemente, a participantes en ligas no profesionales; pero es que es habitual oír este tipo de comentarios en cualquier tipo de competición de cualquier deporte.

Aquí un amigo
3.-Los árbitros son unos chulos
¿Ven? Ahí estoy bastante de acuerdo. No todos, of course, pero hay muchos que sí, que entran dentro de la definición de chulería. Pero, ojo, chulos con todos. De hecho, creo que el “chulo-chulo”  lo es más, cuanto mayor es el “chuleado” (perdón por el palabro).

4.- Son injustos. Castigan con lo mismo una entrada fea que una protesta
Vuelvo a discrepar. No es cosa de los árbitros, sino del Reglamento. Si no nos gusta (a mí, particularmente, no),  ya saben, a cambiar el Reglamento.

El reglamento, ese fenómeno
5.- “Los árbitros nos perjudican siempre a nosotros
Podría seguir, pero creo que me estoy extendiendo demasiado, ya que mi idea era enumerar cuatro o cinco cositas para acabar provocando un debate diciendo lo que he venido a decir: que ya estoy harto de oír durante muchos años que “los árbitros nos perjudican siempre a nosotros”. Esta frase la han dicho (y la siguen diciendo) culés, pericos, merengues, colchoneros, béticos, deportivistas …  Y, digámoslo ya, ES FALSA.  No es verdad que los árbitros nos perjudiquen siempre a nosotros. Y a los que crean que no tengo razón, les emplazo a empezar un recuento, semana a semana, de decisiones favorables y perjudiciales del equipo que quieran. Verán como a final de temporada la cosa queda compensada.

Estoy harto de oír a culés quejarse de cómo nos machacan los árbitros y que no se acuerden del penalti del año pasado contra el Espanyol en el Camp Nou. Estoy harto de oír a pericos quejarse de que “contra el Barça siempre nos joden” y que no se acuerden de aquel gol con falta a V. Valdés en Montjuïc. He puesto dos ejemplos que, seguro, todos tenemos presentes, pero hay muchísimos más y para todos los equipos.

Para ir acabando, imagínense que son ustedes árbitros de Primera División y tienen que ir a arbitrar un partido en el que juega el Espanyol contra … No, disculpen, ustedes (la mayoría) son pericos y a lo mejor obrarían como el lamentable Gaspart dijo un día (“... si yo arbitrase un partido del Barça, ¿tienen alguna duda de cómo acabaría?”). Vuelvo a intentarlo; imagínense que son ustedes árbitros de Primera División y tienen que ir a arbitrar un partido en el que juega el (pongan ustedes aquí el equipo que les plazca). ¿¿¿Ustedes irían PREMEDITADAMENTE a perjudicar a ese equipo??? (bueeeeno, imaginen que es cualquier equipo con la excepción del Barça). ¿Verdad que no? Pos eso.

En fin, que eso, que quería decir que sí, que los árbitros se equivocan, pero a favor y en contra. Y que es inmoral que equipos como Barça o Madrid se quejen, pero, ojo, también lo es que se quejen todos los demás.

Gracias por aguantar el ladrillo. Salut!

lunes, 25 de octubre de 2010

La familia bien, gracias

En estos tiempos tan confusos -por mentirosos, por traicioneros- es un alivio y un orgullo ver como la familia sale adelante. Y no por inercia ni por herencia (ostias, que rima más chunga), sino por ganas, por fe en uno mismo, por respeto a tu pasado. Hay tanto mediocre suelto a nuestro alrededor, que el talento, por pequeño o esporádico que sea, se cotiza al alza.

Y todo se resume en mirarte en el espejo y saber quién eres, sin fustigarte por los errores ni subirte a la parra por los aciertos. Y en no dejarte acobardar por el menosprecio de los mediocres, cuya vara de medir es su propia estupidez.

¿Y esto a que viene, filósofo? Ah, amigos, la vida y el fútbol siempre van de la mano. Y si es el Espanyol, más todavía.

Espanyol 2 – Levante 1

Veinte minutos de escándalo. Así. Un lujo en Cornellà. Un equipo que puso velocidad de crucero y aplastó a su rival, que no sabía cómo ni por dónde lo iban a arrollar en la siguiente jugada. Y, aunque Verdú es el hombre del partido, creo que por fin podemos gritar en voz alta que hemos hecho un buen fichaje: Dátolo.

Dátolo, guapuuuuuuuu
En su primer partido de verdad, vimos a un jugador que desborda, que piensa, eléctrico cuando corresponde y vertical, siempre mirando hacia arriba. Cuanto necesitábamos algo así.

Luego seguimos con la misma película de miedo de siempre, la clásica bajona de la segunda parte. Esto no seria un problema si se reflejara en el marcador la voracidad de los primeros 20 minutos. Estaríamos leyendo en la prensa deportiva ese párrafo clásico: “el Espanyol manejo el tempo del partido en la segunda parte, dejando metros al rival para finalizar con un contraataque que dejo el marcador en un 3-0”. Jajaja, y un cuerno.

Nuestra manifiesta dificultad de hacer goles (noticia: ¡gol de Callejón!) hace que vivamos segundas partes de infarto. Y no lo digo por mi, no, si no por los más de 26.000 asistentes al partido de ayer, que vivimos más de 15 minutos acongojados, contra un rival con diez jugadores cuyo único argumento ofensivo eran los balones a la olla y a ver que sale.

Tenemos una ilusión tremenda. No dejemos que estos tiempos azorosos nos borren la sonrisa.

Paul Shirley, otro tío grande

Si ustedes no han leído aún ningún artículo de este señor, háganlo. Aunque no les guste el baloncesto ni la NBA, como es mi caso. Un ratillo de diversión, ironía y desparpajo garantizado cada semana.


lunes, 13 de septiembre de 2010

FÚTBOL Y CERVEZA

Villareal 4 - Apanyol 0

Calma. Que no pasa nada. Nos han caído cuatro y, contra eso, poco podemos objetar. Peor es volver de vacaciones. O tener un vecino culé.

Inicio el partido con una Trappiste Rochefort 6. Que cuerpo, que entereza, que sabor, amigos. Si esa cerveza fuera mujer seria rotunda, como esas estrellas de cine italianas de los años 50-60.

Ra-ta-ta-ta Osvaldo, que está a punto de clavarla. El equipo, equilibrado: Duscher barre el medio campo, los chavales parecen entonados. Me preocupa que Callejón ande un pelín cortado y que Javi Márquez no acabe de saber a qué juega, pero with the calm, somos más equipo.

Cuando estoy llegando al último sorbo, toma, dos chicharros. Tenemos una defensa que aún no se ajusta bien y es joven. Osvaldo se retira tocado (estará para el sábado, dicen) y sale Sergio García. Venga, ánimo, que esto se remonta en la segunda parte...

Me pido una cerveza artesana, una Mudéjar Negra. Tate, esto no sabe bien. No es ni chicha ni limonada, le falta fuerza, tiene un sabor poco definido, extraño. Toma, ya esta aquí nuestro amigo, el trencilla, Iturralde. Se saca un penalti de la manga. No ha tenido suficiente con sacar tarjetas a destiempo y sin criterio.

Sale Iván. Emoción. Lo intento otra vez y le doy un sorbo más. No hay manera, no me entra, no me gusta. El cuarto. Me levanto, pago y me voy. Buenas noches.

Conclusión: El partido de ayer me recordó a los del año pasado contra el Getafe. Somos más equipo, pero nos noquean con dos golpes en la mandíbula.

Se ha hecho una buena elección de jugadores, pero no hagamos experimentos. Forlín juega mejor delante de la defensa, no como central. Verdú y Luís García están empanados, habría que ir pensando en darle más minutos a Dátolo y, porqué no, colocar a Sergio García de vez en cuando en la posición de Luís Luís.

Larga vida y prosperidad 

Welcome back, my friend
Ha sido verlo calentar y sentir un nudo en el estomago. Pide el balón, baja a la zona de centrales, quiere volver a sentirse un jugador,

El mejor centrocampista que este equipo ha tenido. El mejor pasador de la historia del fútbol español. El jugador más querido por esta afición, sin división de opiniones.

Bienvenido, Iván.

lunes, 30 de agosto de 2010

Apanyol 3 - Getafe 1

Gente campechana
Que gozo y que alegría, el inicio de una nueva Liga, ¡ah!, esa promesa de amor que debe acabar con la exaltación de la carne y que en nuestro caso, a veces, queda en mera contemplación.

Ayer volvimos a casa a renovar los ritos. Los mismos amigos, parejas, familias; todos y todas con una sonrisa de felicidad, a pesar de que, para la mayoría, las vacaciones han acabado.

Animando con fuerza cuando en la segunda parte los chicos tuvieron un bajón de los suyos, de esos que ya conocemos y que forman parte de nuestro particular way of life. Aplaudiendo a Galán cuando remató en propia puerta, que eso nos puede pasar a todos y más cuando es tu primer partido en Primera. Sufriendo, como siempre, cuando un balón de Colunga casi coloca un 2-2 en el marcador. Desde aquí nuestro agradecimiento al poste derecho por estar dónde debía.

En fin, un panorama similar, pero con más cuerpo, en la hierba. Pochettino sigue fiel a su esquema. Cuatro, ¡cuatro!, canteranos en el eje defensivo (Chica, Víctor Ruiz, Galán y David García), un mediocampo de contención (Forlín ayudando a los centrales y frenando al mediocampo ajeno y Javi Márquez, ese portento, arrasando con todo lo que aparece por su radio de acción) y los de arriba (Osvaldo, un killer total; Verdú, mira que me desesperas a veces; Luís García, más suelto subiendo y pelín fundido en la segunda parte) combinando muy bien en algunas fases del partido. Mención a parte para Callejón, que goles no meterá, pero los mismo vale para dar dos asistencias que para ayudar a la defensa. Enorme, no te vayas por tu madre.


Moisés Hurtado 


Se merece un homenaje, a lo grande. Pilar del equipo en las últimas cinco temporadas, comprometido, con buen gusto musical (seguidor de Arcade Fire, si no recuerdo mal). Los jugadores vienen y van, pero gente como él son muy especiales: no necesitan estar  en el candelabro, que diría aquella moza tan inteligente. Espero que nos veamos pronto por Connellá.

Me gustaría recordar dos momentos:

-  Aquel magnífico partido de ida de semifinales de la UEFA contra el Werder Bremen. Piel de gallina al volver a releer esas emociones: http://www.elpais.com/articulo/deportes/noche/inolvidable/goleador/Moises/Hurtado/elpepidep/20070427elpepidep_1/Tes

- Aquellos días previos a la final de la Copa del Rey del 2006 contra el Zaragoza, en especial su artículo en La Vanguardia, que podéis releer en su blog: http://moiseshurtado.blogspot.com/2007/09/blog-post_11.html