martes, 9 de noviembre de 2010

Vértigo

Soy un cobarde. He esperado a que finalizara el partido del lunes, Sevilla-Valencia, para perfilar este post. No me fiaba un pelo del Sevilla, aunque si algo tienen los equipos de Manzano es fiabilidad y motor diesel.

Uy, con la calma
Siento vértigo. Estamos en zona Champions. Y no en la tercera jornada. No. En la décima. Me froto los ojos. Vuelvo a repasar la alineación del pasado domingo: Javi Márquez y Raúl Baena llevando el timón. Me pellizco: Javi López, Victor Ruíz, Fortín, Dídac Vila. Joder, estoy despierto. I’m happy.

Leo a Poche: “En el fútbol, si no se sufre, no se siente nada”. Sonrío. Tal vez, como dice mi hermano, deberíamos cambiar nuestro frase-enseña “La força d’un sentiment” por “La força d’un patiment”. Lo hemos interiorizado, aunque este año en positivo.

Ayer me preguntaba un gran perico del Clot si esta clasificación podía durar. No. Necesitaríamos gobernar más de 45 minutos de cada partido y saber contemporizar el resto. El equipo es joven y aún debe aprenderlo. Ahora bien, en cada partido en casa hacemos 20 minutos de lujo. Y, claro, debemos saber que queremos hacer fuera: ganar, empatar o perder.


Espanyol 1 Málaga 0

Miren, me fui a cenar con mi pareja, no nos vamos a engañar. Como siempre que podemos, fuimos a nuestro rincón favorito. Mientras nos deleitábamos, mi mente enferma establecía paralelismos con, como no, el Espanyol.

Pensaba en lugares que habiamos visitado y que, gracias a la voracidad de Times-Outs y suplementos de ocio de ese tipo, se habían ido al traste, fruto de la masificación, la modernez, la ambición desmedida de los propietarios o el endiosamiento de su cocinero.

Paso a paso
Guardemos pues nuestro pequeño secreto todo lo que podamos: esos jóvenes jugadores deben ser cuidados, que no nos los estropee nadie. Y que, una vez finalizado el partido en Cornellà podamos exclamar a viva voz, tal y como comenté a una de las socias de mi restaurante favorito: “cada día os mejoráis y salgo más contento que en mi anterior visita”.

Uy que sentimental me estoy poniendo. Que tengan un buen día y que no la jodamos hoy con el Valladolid. No son horas de r al fútbol entre semana, señor Roures.

El rincón de Metlikovez

No se lo pierdan, porqué esta vez toca el Papa, Dios y el Espanyol. Por cierto, si ustedes no sabe quién es, pasen y vean el blog de Accidents Polipoétics.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Confieso que he sido árbitro

Como nuestros millones de lectores saben, hace unos dias tuvimos un intercambio de opiniones maccacus y servidora alrededor de los árbitros. Como ex-árbitro en categorías de honor de fútbol-sala y persona objetiva a la vez que apasionada (no entiendo como no es del Espanyol), hemos creído pedagógico pedirle un artículo sobre el tema.

Los ánimos en Cornellà estuvieron un tanto exaltados, fruto del errático proceder de los trencillas. Así que tal vez es este el momento de hablar de ellos. Pregunta: ¿porqué a los árbitros se les conoce por sus dos apellidos y estos suelen ser curiosos?

YO, ÁRBITRO by maccacus

El señor Valderrama ha tenido la generosidad (y la temeridad) de invitarme a escribir un post sobre el mundo de los árbitros (en general). Y yo, como soy un poco desvergonzado, he aceptado.

Antes de empezar, YO CONFIESO que he sido árbitro de un deporte minoritario (pero menos) como es el Fútbol Sala.

Turienzo Álvarez
Entre mis amigos siempre surgía la pregunta: ¿por qué te hiciste árbitro? En mi caso la respuesta era sencilla: por dinero (ojo, no estoy afirmando que todos los árbitros se dediquen a eso por dinero). Era joven y era una forma relativamente fácil de conseguir algo de dinero para las salidas (cine, copas) de los fines de semana. Desconozco como funciona en otros deportes, pero en el caso del Fútbol Sala, uno empieza como “mesa” (ya saben, el que lleva el control del tiempo, faltas, etc.) y, poco a poco, va subiendo (empieza pitando partidos de niños y acaba, …  acaba donde puede).

Bueno, después de este rollo, voy a intentar tocar algunos temas típico-tópicos del mundo del arbitraje.

Undiano Mallenco y los culés llorones
1.- Los árbitros se cagan
Yo creo que es INTOLERABLE que un árbitro se acojone en un partido de Primera División. Sí, lo sé, hay 40, 50, 60, 100.000 energúmenos (o garrulos, o cafres, o …) gritando, pero, coño, que hay una protección que impide que pueda pasarte nada. Como mucho, pueden lanzarte una mandarina (hola, Brito) o un mechero, pero poca cosa más. Es mucho más lógico cagarte en un campo de 3ª Regional. ¿Cómo dice usted? Pero si en esos campos, muchas veces no hay más de 50 o 60 personas. Joder, pues por eso, 50 o 60 contra uno (el árbitro), no hay color; paliza asegurada.

2.-Los árbitros van a por nosotros
JA JA JA !!! Ésta es, sin duda, la mejor. Yo la he oído (como árbitro, como jugador y como aficionado) muchísimas veces y, la verdad, me produce hilaridad. Pero a ver, mentecato, ¿tú crees que a mí me importa lo más mínimo que gane el partido el “Power of love” o el “Lesbianos United” (por poner dos nombres inventados a la vez que ridículos)? Por favor, un poco de seriedad.  Aquí me estoy refiriendo, evidentemente, a participantes en ligas no profesionales; pero es que es habitual oír este tipo de comentarios en cualquier tipo de competición de cualquier deporte.

Aquí un amigo
3.-Los árbitros son unos chulos
¿Ven? Ahí estoy bastante de acuerdo. No todos, of course, pero hay muchos que sí, que entran dentro de la definición de chulería. Pero, ojo, chulos con todos. De hecho, creo que el “chulo-chulo”  lo es más, cuanto mayor es el “chuleado” (perdón por el palabro).

4.- Son injustos. Castigan con lo mismo una entrada fea que una protesta
Vuelvo a discrepar. No es cosa de los árbitros, sino del Reglamento. Si no nos gusta (a mí, particularmente, no),  ya saben, a cambiar el Reglamento.

El reglamento, ese fenómeno
5.- “Los árbitros nos perjudican siempre a nosotros
Podría seguir, pero creo que me estoy extendiendo demasiado, ya que mi idea era enumerar cuatro o cinco cositas para acabar provocando un debate diciendo lo que he venido a decir: que ya estoy harto de oír durante muchos años que “los árbitros nos perjudican siempre a nosotros”. Esta frase la han dicho (y la siguen diciendo) culés, pericos, merengues, colchoneros, béticos, deportivistas …  Y, digámoslo ya, ES FALSA.  No es verdad que los árbitros nos perjudiquen siempre a nosotros. Y a los que crean que no tengo razón, les emplazo a empezar un recuento, semana a semana, de decisiones favorables y perjudiciales del equipo que quieran. Verán como a final de temporada la cosa queda compensada.

Estoy harto de oír a culés quejarse de cómo nos machacan los árbitros y que no se acuerden del penalti del año pasado contra el Espanyol en el Camp Nou. Estoy harto de oír a pericos quejarse de que “contra el Barça siempre nos joden” y que no se acuerden de aquel gol con falta a V. Valdés en Montjuïc. He puesto dos ejemplos que, seguro, todos tenemos presentes, pero hay muchísimos más y para todos los equipos.

Para ir acabando, imagínense que son ustedes árbitros de Primera División y tienen que ir a arbitrar un partido en el que juega el Espanyol contra … No, disculpen, ustedes (la mayoría) son pericos y a lo mejor obrarían como el lamentable Gaspart dijo un día (“... si yo arbitrase un partido del Barça, ¿tienen alguna duda de cómo acabaría?”). Vuelvo a intentarlo; imagínense que son ustedes árbitros de Primera División y tienen que ir a arbitrar un partido en el que juega el (pongan ustedes aquí el equipo que les plazca). ¿¿¿Ustedes irían PREMEDITADAMENTE a perjudicar a ese equipo??? (bueeeeno, imaginen que es cualquier equipo con la excepción del Barça). ¿Verdad que no? Pos eso.

En fin, que eso, que quería decir que sí, que los árbitros se equivocan, pero a favor y en contra. Y que es inmoral que equipos como Barça o Madrid se quejen, pero, ojo, también lo es que se quejen todos los demás.

Gracias por aguantar el ladrillo. Salut!

lunes, 1 de noviembre de 2010

Pena, penita, pena

¿Siguen ustedes alguna serie apasionante? No me refiero a las de producción nacional, tan casposas, tan llenas de despropósitos. No. Hablo de las que han modificando nuestra manera de entender la televisión y sus contenidos, es decir, aquellas a las que debemos agradecer nuestra fuga de las televisiones patrias hacia materiales de alta calidad. Y que, en algunos casos, superan con creces a la gran mayoría de producciones cinematográficas del mundo mundial.

Si ustedes ven La Riera o El internado, por favor, largo de aquí, no me interesan.

Una de ellas es Deadwood, una magnífica producción de la HBO que relata la vida en un campamento de buscadores de oro y el posterior nacimiento de la ciudad. No se la pierdan. ¿Ya estás divagando de nuevo, valderrama? Sí, claro, es el estilo de este blog.

Doc, que grande eres
En un episodio de la segunda temporada, Doc Cochran, el médico del lugar, se enfrenta a una operación complicada y la responsabilidad hace que le tiemblen las manos. Ante el ofrecimiento de whisky  por parte de una ayudante para que se calme, le responde: “El whisky no da pulso firme, simplemente aminora la preocupación  por la inestabilidad de la mano”.

Eso es lo que hice ayer, acabar el segundo gintonic con el pitido final y acompañar las castañas de la noche con un vino liquoroso de la Toscana. Aminorar la preocupación por la inestabilidad del Espanyol.

Deportivo 3 Pena penita pena 0

Vamos a enfocarlo de las dos únicas maneras posibles. La primera a través de un altamente recomendable post de nuestro blog amigo http://rcespanyol.blogspot.com/. Me permito extraer un parrafo, que comparto en su totalidad:

Este equipo nunca aspirará a nada más que no sea la mitad de la tabla y hoy lo han demostrado recibiendo en una jornada los mismos goles que el Deportivo había sido capaz de marcar en las 8 jornadas anteriores (¡qué triste!).

Todos estamos enfadados
Pero también quiero destacar (ser perico consiste, a veces, en mantener dos universos/discursos paralelos) la necesidad de una lectura más amable, si es que encajar 10 goles en 4 partidos en campo contrario es un dato del que se puede extraer algo positivo. Estamos en una situación cómoda en la tabla, la pésima calidad de la Liga (ya hablaremos de sus causas en un próximo post) invita aún a pensar que debemos estar por encima de, por lo menos, diez /doce equipos.

Si queremos aspirar a una temporada importante, debemos ser capaces de sacar algo positivo en esos campos, además de ganar a los rivales de verdad en el nuestro. De momento, el GPS sigue sin funcionar. Debemos dejar de repartir aspirinas y automedicarnos con Viagra.

Doc Cochran

Doc tuvo la suerte que el paciente se recuperara por si mismo. “Dios te bendiga, Al”, le dice Doc al paciente, aliviado al no tener que realizar una intervención en la cual no confiaba en absoluto. Espero que esa frase podamos decirla a final de temporada.

Minutos musicales